Cuando la ves te enamoras de ella. Entra por los ojos. El color de la pintura: rojo cherry y negro. Los dos silenciadores laterales cromados a la antigua usanza, el faro redondo, la ubicación del contacto para las llaves en la parte delantera en lugar de en el manillar. Todo está pensado para resultar estéticamente agradable y retro en este mítico modelo de Triumph. Todo está pensado para acaparar miradas. Y lo consigue.

No acaban aquí las concesiones al estilo en este modelo homenaje al motociclismo clásico. En la Triumph Boneville todo está dispuesto para ensalzar el mito.
Por eso, y aunque estamos en el año 2014, mirando la moto lateralmente nos sorprenden los “carburadores” y un starter como los de antes, de los de tirar para arrancar.

Detalle falso carburador

Detalle falso carburador

Los carburadores son obviamente falsos, ya que el modelo monta inyección electrónica, pero en Triumph no han querido renunciar a la estética conservadora y singular de los motores alimentados por carburadores, y han montado un falso cuerpo dentro del cuál van los inyectores.

Sorprende, no obstante, que el starter sea real, y que además tenga la función para la cual fue originalmente concebido: facilitar el arrancado en frío. Así que para arrancar la moto, y durante los primeros minutos de marcha, convendrá llevarlo en la posición abierta para evitar que el motor se cale mientras coge temperatura.

Las llantas de radios acaban por complementar un paquete que, estéticamente satisfará incluso a los más puristas amantes del estilo clásico y retro.

Triumph Boneville 2014

Triumph Boneville 2014 @ Coll de Rates

Comportamiento dinámico

Nada más subirnos en esta Triumph comprobamos lo manejable que resulta. Su escasa altura al suelo nos da un control total en parado, y a pesar de que no es una moto ni mucho menos liviana, se maneja con facilidad en parado debido a su baja altura.

Una vez en marcha su motor nos ofrece desde bajo régimen lo que esperamos de él: buen par. En efecto, el motor de 865 cc responde lleno en todo el régimen de revoluciones.

Curveando por puertos de montaña la moto se muestra noble. Entra bien en curva pues, aunque sea pesada, sus kilos se olvidan una vez en marcha, y la moto se muestra dócil y ágil en todo momento.

Eso si, no es una moto deportiva. El motor siempre sube de vueltas de forma lineal, sin bruscas entregas de potencia, y sin que la mala leche aparezca por ningún lado. Los que vayan buscando ese tipo de sensaciones encontrarán en la Speed Triple una mejor montura.

Esta Boneville es una moto para disfrutar de un modelo clásico precioso.  Con ella es fácil dejarse llevar y deleitarse con las singularidades del paisaje sintiendo los matices del entorno.

También es perfecta para desplazarse con el máximo estilo por la ciudad, siendo el foco de atentas miradas.

Positivo:

Rezuma estilo por los cuatro costados.
Par motor.
Baja altura al suelo, por lo que resulta ideal para todo tipo de públicos.

Negativo:

Motor “un poco perezoso” para subir de vueltas

Para quién es esta moto, para quién no:

Encantara a los amantes del estilo, a los que otorgan importancia a la elegancia. A los “gentleman”, a los que por edad o por espíritu ya han entendido que la vida es algo más que prisas y carreras.

No gustara a los que vayan buscando una moto de prestaciones deportivas.