Es habitual, cuando se cumplen 40 años, entrar en profunda crisis existencial.

Lo comprendo, pero no ha sido mi caso. Mi crisis existencial sucedió por adelantado, cuando tenía 35 años; fue dura, pero mirando en retrospectiva me hizo mejorar como persona.

También me enseñó muchas cosas que desconocía acerca de la hipocresía y las falsas apariencias de las personas, así como acerca de qué es lo que sucede cuando se descuidan las relaciones, y por qué una relación hay que trabajarla día a día.

Así que supongo que he llegado a los 40 con los deberes hechos, y quiero pensar que ese ha sido el motivo por lo que estos doce últimos meses que ahora culminan, han sido maravillosamente dulces para mi.

Sea como fuere Diciembre es momento de echar la vista atrás y mirar con retrospectiva al año que termina…

¿Qué me ha deparado 2017?

A nivel personal no me puede haber ido mejor. Inicié el año con el objetivo de ser padre, y lo he conseguido. Mar, nuestra preciosa hija, nació el 6 de Diciembre a las 2:40 AM, y es uno de los regalos más bellos que me ha hecho la vida.

A nivel profesional he conseguido ascender de posición, pasando a ser “Senior Advisor for Enterprise Solutions” en DELL, algo que me enorgullece y por lo que llevaba mucho tiempo peleando.

A nivel de adquisición de conocimientos, 2017 ha sido el año del aprendizaje de Python, un fantástico lenguaje de programación del que cada vez soy más fan, y que me permite una directa aplicación al trabajo. Quiero seguir programando día a día, y seguir aprendiendo cosas nuevas de este fabuloso lenguaje de programación, así como de otros. Programar me fascinó desde niño, y aunque lo abandoné por un tiempo, la pasión ha rebrotado en mi con fuerza ahora.

A nivel de proyectos personales, he conseguido escribir regularmente, y publicar varios textos y artículos tanto en LinkedIn como en Amazon. Es algo en lo que quiero seguir profundizando durante 2018, y acabar varios proyectos que tengo medio empezados.

También he podido “trastear” un poco con el vídeo, y grabar y editar pequeñas comosiciones. Me ha divertido, y quizás invierta más tiempo en aprender más, y algo de dinero en material apropiado.

Finalmente, a nivel deportivo 2017 también ha sido un año fabuloso, habiendo participado en varias pruebas XC Marathon como: Madrid – Segovia, Titan de La Mancha, TransHighLands, XC Maratón Oropesa del Mar, etc.

¿Qué le pido a 2018?

A nivel personal: simplemente que las cosas continúen como hasta ahora. Que podamos criar a nuestra hija Mar, en paz y armonía.

A nivel profesional un poco lo mismo, que las cosas continúen como hasta ahora, y que siga mejorando profesionalmente día a día. Me he propuesto pulir el CV durante 2018 para que se mantenga “afilado” y que mi perfil sea siempre adecuado a mis objetivos profesionales.

A nivel deportivo, me gustaría poder seguir participando en retos, y no solo acabarlos, sino mejorar mis puestos en la tabla de clasificación final dentro de mi categoría MASTER 40.

También, continuando con lo deportivo, quiero que 2018 sea un año de preparación, pues en 2019 me gustaría participar de manera digna en una prueba MTB por etapas, como la Andalucía Bike Race, así que tengo que ir construyendo una buena forma física durante el año próximo para lograr ese reto futuro.

Pero no todo es preparación para 2019, en el año 2018 quiero hacer alguna clásica de bicicleta de carretera como Lagos de Covadonga, así como participar en alguna carrera MTB de XC Marathón. Aúnque de esta última aún no tengo decidida cuál.

En definitiva, y por todo lo anterior: tengo que entrenar mejor.
Hasta ahora no he llevado ningún entrenamiento específico, simplemente salir a pedalear y hacer un poco lo que me apetecía en cada momento.

Es evidente que pedalear así es divertido, pero limita el rendimiento final alcanzada, así que este año 2018 me voy a centrar en añadir planificación a mi entrenamiento, para ver hasta dónde soy capaz de mejorar y llegar con cuarenta y un años.

Y por concluir mi lista de deseos para 2018, añadiré que lo que pretendo es seguir aprovechando cada segundo de mi vida, pues uno nunca sabe cuándo su tiempo se detendrá; y quiero seguir siendo cada día yo mismo, sin importar lo que digan o piensen los demás, porque al final no puedes (y no debes) vivir la vida que otros te dictan, sino la tuya propia, y es entonces cuando alcanzas realmente la felicidad.

¡Bienvenido 2018 …. a por todas!