Generation X, keep moving or leave pass

Every generation complains about younger generations.
It is part of the life. Young people comes with new ideas that disturb the minds of the grumpy elder. I never wanted to become one of those “grumpy oldies”, but being a member of the generation X, I do see a lot of my contemporaries complaining about Millennials these days.

I heard that they are selfish, that they do not want to settle down, that they don´t buy cars, neither houses. How can you trust someone that does not buy a car or a house?

Furthermore Millennials do not respect hierarchy, and their main obsession is to always appear  in the picture, pursing only their own interests.

They also prefer sensations to material things, and they want to be happy above all.
But… wait a second. Why is that so disturbing for grey-headed people? Quite simple, because we have been told for generations, that money buys happiness, and at the end we ended denying that some other possibilities might exist.

Know what? Well done Millennials

We have been living in a world where the path to follow was always predefined beforehand by the consuming habits. At your 20s, you buy a car, when you are 30 years old you must buy a house. Then you dedicate the next 3 decades to grow your own kids and to commute to the work place and back,  every single day, so you can pay the mortgage to the bank. Do not forget to pay the mortgage! It is so important to pay the mortgage, because it keeps you tied and worried for the rest of your life. So you cannot be free anymore, wrong movement: checkmate.

Then, if you are lucky enough, after those 3 decades, you will retire, you will live the life you ever wanted and deserved (assuming that the several health issues and the reduced energies that you will have by the retirement age will allow you to do anything meaningful).

Later you will die in peace, surrounded by your beloved ones, exactly the same date when the last term of the mortgage expires.
For people before Millennials, If you did not embrace that crazy model you were weird. For Millennials if you embrace that model you are really weird and crazy.

Honestly I applaud them. Why to postpone everything , why not seek a job that really satisfies you, one job that allows you to work from everywhere? Why not reduce the office politics, avoid the “pretending what you are not” games and start doing things your own way?

And if you think they (Millennials) do not have their own ideas, or that they are not clever enough, re-think.

Take a look, for example to the blog of this young guy

http://levels.io

Take a look to this post:

https://levels.io/everyones-friend/

Chapeau! He has achieved a lot by himself, following his own crazy ideas.

World is in good hands I must say.

You grumpy elder, keep moving or leave pass!

Sinclair, the robot that felt human

One tale I wrote for a contest has been selected for being published in a book that gathers the best histories presented.

For what I saw, they have selected roughly 20% of the texts.

Full list here

I counted 243 selected from a grant total of 1105. So having being selected is very nice.

In any case, what is clear is that this is a good business plan for the people @ Carpa De Sueños, as I am sure almost everyone selected will buy the book, just to see his/her name printed on it, and also to read what others have to say.

EGO works that way, isn´t it?

Of course, I bought mine, I will check once received how it looks like.

 

Paso a paso: Cómo comprar un vehículo de segunda mano

Paso 1: Llegar a un acuerdo

El primer paso resulta obvio: comprador y vendedor deben quedar para ver el vehículo en venta.

En este paso el vendedor enseñará el vehículo mostrando todas sus virtudes, y el comprador verificará que tanto la parte técnica como la parte burocrática son correctas.

Respecto a la parte técnica el comprador debe verificar todos aquellos elementos que
garanticen el correcto funcionamiento del vehículo, entre otros: estado del motor, neumáticos, chasis, pintura, estado del interior, chequear la existencia de vibraciones, luces, electrónica, frenos, si se incluyen todos los extras referidos en la oferta, si el número de kilómetros coincide con el desgaste real del vehículo, si se incluyen chalecos y triángulos, etc, etc.

Es conveniente concluir la revisión técnica con una prueba dinámica en la que el comprador probará el coche. Aunque conducirá el comprador, el vendedor siempre debe ir de acompañante. Nunca se debe realizar una prueba dinámica en la que el vendedor deje probar el vehículo al comprador sólo, pues esta forma de proceder entraña riesgos que deben evitarse a toda costa.

Respecto a la parte burocrática el comprador debe verificar dos documentos: el permiso de circulación y la tarjeta de inspección técnica de vehículos. En el permiso de circulación debe comprobar que la fecha de primera matriculación (I), coincide con la fecha indicada por el vendedor.
El comprador debe apuntar la matrícula (A) y el nº de bastidor (E) y comprobar que coinciden con la matrícula y número de bastidor situados en el vehículo.

Por otro lado en la ficha técnica el comprador debe verificar que las características
reseñadas coinciden con las del vehículo en venta, y además que el vehículo ha pasado las
correspondientes inspecciones técnicas periódicas.

Finalmente el comprador pedirá al vendedor el justificante de pago del impuesto sobre
vehículos de tracción mecánica correspondiente al año en curso, pues si este impuesto
no está al día, la transferencia del vehículo no se podrá realizar.

En este primer paso hay un aspecto subjetivo pero muy importante.

Tanto comprador como vendedor, se forjan una idea de cómo es el otro y si es lo suficientemente serio para formalizar un trato.

Si todo es correcto y el trato parece razonable a comprador y vendedor, tenemos un principio de acuerdo que hay que formalizar.

Paso 2: Firma del contrato de compraventa y entrega del vehículo

Si comprador y vendedor deciden realizar la compra – venta, hay que formalizar en todos los casos el acuerdo mediante un contrato privado de compraventa.

Os dejamos a continuación una serie de contratos modelo que os pueden servir
perfectamente:

Contrato modelo de la Comunidad de Murcia
Propuesta de contrato modelo de la OCU
Propuesta de contrato modelo del RACC

El contrato de compraventa debe rellenarse siempre por triplicado (una copia para el
comprador, otra para el vendedor y una tercera para la Administración).

Todas las copias deben ser firmadas por ambas partes.

Muy importante: Las tres copias del contrato de compraventa se firman por ambas partes en un lugar tranquilo con el dinero de la operación y todas las llaves del vehículo presentes.

Después, y justo inmediatamente tras la firma del contrato, el vendedor toma su dinero y el comprador las llaves de su recién adquirido coche, así como toda la documentación (permiso de circulación, ficha técnica, recibo justificante del pago del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica).

Ésta es la mejor manera para evitar problemas.
Si eres el comprador y firmas el contrato de compraventa sin las llaves del coche ni la documentación, corres el riesgo de que el vendedor se quede el vehículo, teniendo que emprender trámites legales para recuperar tu compra.

Si eres el vendedor y le dejas las llaves, el coche y la documentación al comprador, sin haber recibido el pago, entonces corres el riesgo de que el vendedor no te realice el ingreso y te quedes sin el coche.

Para evitar problemas: el coche, las llaves y la documentación las entrega el vendedor justo
en el mismo momento en que recibe el pago por parte del comprador, y con los contratos de compraventa firmados por ambas partes.

Así mismo el comprador pedirá una fotocopia del DNI del vendedor para tener todos los
datos del vendedor que serán usados en los siguientes trámites legales a realizar.

Paso 3: Pago del impuesto de transmisiones patrimoniales por parte del comprador

El comprador del vehículo tiene que pagar el impuesto de transmisiones patrimoniales. Para ello debe dirigirse a la Consejería de Hacienda que corresponda a su lugar de residencia y solicitar y comprar en ventanilla un modelo 620. Una vez en su poder debe coger un número de turno, y mientras espera su turno rellena el modelo 620 con sus datos, los datos del vehículo y datos del comprador (usando la fotocopia del DNI con la que se hizo a la firma del contrato de compra-venta).

Cuando al comprador le toque su turno, el funcionario de Hacienda le solicitará:

* Original y fotocopia del contrato de compra venta del vehículo.
* Fotocopia del DNI del comprador.
* Fotocopia por las dos caras del permiso de circulación del vehículo.
* Fotocopia por las dos caras de la tarjeta de inspección técnica del vehículo.

Con estos datos, basándose en el precio de compraventa, el funcionario calcula el importe a pagar en concepto de impuesto de transmisiones patrimoniales (en el año 2011 es el 4% del valor de la compraventa).

Con el modelo 620 rellenado por Hacienda en el que se indique el importe a pagar, el
comprador debe dirigirse a un banco y abonar el importe indicado. Una vez satisfecho el
importe al que se refiero el modelo 620 el comprador volverá a Hacienda, volviendo a coger número (le darán un número ultra rápido esta segunda vez), y cuando le toque presentará de nuevo el modelo 620 junto con la fotocopia de su DNI, y las fotocopias del permiso de circulación y ficha técnica. Le devolverán una copia del modelo 620 como comprobante de que los trámites se han realizado correctamente.

Nota: Es una práctica habitual poner en el contrato de compraventa un valor más bajo del
valor real por el cual se realiza el acuerdo. Se trata de una forma de evadir impuestos, y por
ello no podemos recomendarla, aunque como indicamos es una praxis habitual. Hacienda
tiene unas tablas que recogen unos valores mínimos de transferencia basándose en el
modelo del coche y aplicando un factor multiplicador según la antigüedad del vehículo.
En el contrato de compraventa, si el comprador pretende pagar el mínimo de impuestos,
debe poner ese valor mínimo recogido por Hacienda en las tablas.

Paso 4: Cambio de titulariad del vehículo en tráfico

Solo queda ahora llevar a cabo los trámites para el cambio de titularidad del vehículo ante tráfico.

El comprador tiene que dirigirse a la Jefatura Provincial de Tráfico de la Provincia donde esté empadronado, y en primer lugar solicitar el documento a rellenar para la solicitud de transmisión del vehículo.

Si el comprador es precavido, ya lo llevará impreso y cumplimentado.

Puede descargarse aquí

Solo queda ahora llevar a cabo los trámites para el cambio de titularidad del vehículo ante
tráfico.

El comprador tiene que dirigirse a la Jefatura Provincial de Tráfico de la Provincia donde esté empadronado, y en primer lugar solicitar el documento a rellenar para la solicitud de
transmisión del vehículo.

Una vez cumplimentado el comprador pagará en caja el importe solicitado (51 € en 2011) y
cogerá su turno para realizar el trámite final.

Cuando le toque su turno presentará la copia del modelo 620 que previamente había abonado en Hacienda, el comprobante de solicitud de transmisión de vehículo que acaba de abonar en Tráfico, original y fotocopia del permiso de circulación, tarjeta de inspección técnica del vehículo (ITV), comprobante de pago del impuesto municipal de circulación y contrato de compraventa.

A cambio el comprador recibirá de forma inmediata el permiso de circulación del vehículo puesto a su nombre y sus trámites habrán concluido.

Obligaciones:

Si las operaciones se realizan entre particulares, el vendedor dispone de 10 días desde la compra para notificar la transferencia a la Jefatura Provincial de Tráfico debiendo proporcionar los datos del comprador y justificar el pago de los impuestos correspondientes.

Es aconsejable que el comprador y el vendedor tramiten la solicitud del cambio de titularidad del vehículo ante Tráfico de forma conjunta, a fin de evitar posibles contratiempos.

El comprador, por su parte, dispone de 30 días para solicitar ante la Jefatura Provincial de Tráfico la renovación del permiso de circulación del vehículo y justificar el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

El vendedor está obligado a responder de aquellos desperfectos que presente el vehículo y que no fuesen apreciables por un comprador (no experto) a simple vista (vicios ocultos).

Direcciones de Interés:

Jefatura Provincial de Tráfico Madrid.
C/ Arturo Soria, 143 28043.
Madrid. 913 018 500.
D.G. de Tributos y Ordenación y Gestión del Juego.
Paseo del General Martínez Campos, no 30, 1a planta.

El escritor maldecido

Desde que era de nuevo feliz, ya nunca escribía nada que valiese realmente la pena.

Se alegraba de su falta de inspiración. Comprendió que la mejor de sus prosas bebía de su desaliento, y que la tinta que mejor hacía fluir su pluma se elaboraba a base de su propio dolor. Mandó las dos al carajo:  pluma y  prosa. A ambas repudiaba por igual. Deseaba perder de vista para siempre a aquella gran tirana llamada inspiración. Girar una esquina y que ella desapareciera, ese era ahora su único anhelo.

No quería en su vida a aquella diva que exigía, a cambio de unas cuantas palabras bonitas, un gran puñado de dolor y soledad. No era un canje justo.

Él, que no cambiaría una risa por la mejor poesía del mundo, que no entregaría un minuto de felicidad a cambio de la mejor novela surgida de su propio puño, no necesitaba a semejante diosa en su vida.

Si escribir significaba sufrir, si siempre que las palabras fluían era porque se trataba de intentar paliar un dolor,  entonces bien pagado se daba con no ser más que otro escritor mediocre. Todo lo entregaba a cambio de no volver a sufrir, así estaba bien.

Cien mil dólares para cambiar el mundo

Hacía calor aquella mañana soleada de Agosto de 1998 en Palo Alto (California).Los jóvenes Larry Page y Sergey Brin esperaban ansiosos en el porche de la bonita casa de David Cheriton, profesor de sistemas distribuidos en la Universidad de Standford, la visita de Andy Bechtolsheim, un colega personal del profesor

Larry y Sergey habían pasado toda la noche trabajando incansablemente.En un estado de febril excitación, los dos jóvenes llevaban semanas diseñando un sistema para mejorar el proceso de búsqueda en Internet.Los buscadores existentes no eran lo suficientemente buenos, y ellos creían estar diseñando un nuevo sistema de búsqueda que mejoraba significativamente los resultados obtenidos. ¿Cómo?. Basándose en el poder de las referencias.

Como parte del programa de doctorado que Larry Page seguía en la Universidad de Stanford, éste había profundizado en las propiedades matemáticas de la Web. Larry se había centrado en el problema de averiguar qué paginas enlazaban a otra determinada, considerando que el número y la calidad de enlaces entrantes hacia una página, contenía información valiosa que podía utilizarse para ordenar los resultados devueltos por un buscador.

Una variación de este modelo ya se utilizaba con éxito en la comunidad académica y científica, donde el número de referencias o citas a un determinado artículo en los medios especializados, era y es un buen indicador de su relevancia y calidad.

Larry y Sergey decidieron llevar este modelo al terreno de la Web. Como parte de su proyecto de investigación (denominado BackRub),  Larry había diseñado un software que rastreaba la Red obteniendo información de los enlaces entrantes de una determinada página, y guardando esta información en una base de datos.

En aquellos momentos todos los buscadores eran, o bien directorios de páginas creados por personas (Yahoo), o bien sistemas automáticos que indexaban las páginas teniendo en cuenta únicamente factores intrínsecos a las mismas, por ejemplo, el número de veces que aparecía citada una palabra clave en el título o cuerpo del mensaje. Como consecuencia de éstos algoritmos débiles, los resultados de una búsqueda eran fácilmente manipulables, con lo que los resultados devueltos eran erróneos o poco precisos.

Mientras esperaban Larry y Sergey hablaban de la preocupación que los atormentaba durante los últimos días. A pesar de haber sido extremadamente cuidadosos con los gastos, y haber montado ellos mismos sus propios ordenadores a partir de piezas estándar, se habían quedado sin dinero y necesitaban seguir añadiendo potencia de cálculo a su sistema para continuar recorriendo la red extrayendo información y almacenando información para su posterior análisis

Entonces, cuando más preocupados estaban, llegó Andy conduciendo su Porsche plateado. Andy Bechtolsheim aparcó frente a la casa de David y se bajó del Porsche de un salto.

Andy era ya una leyenda en aquella época. Bechtolsheim había sido un estudiante de doctorado en Standford entre 1977 y 1982 y, harto de tener que esperar para utilizar el sistema central de computación de la Universidad de Standford, había diseñado un potente ordenador corriendo el sistema operativo Unix.

Junto con otros colegas Andy fundó una compañía llamada SUN (Standford University Network) con la idea de vender el potente ordenador que había diseñado.

Las ventas de la máquina fueron un éxito y SUN generó 1 billón de dólares en 1988. No sería el único éxito de Andy. En el momento de conocer a Larry y Sergey, Andy era vicepresidente de Cisco Systems, empresa a la que había llegado cuando la compañía Granite Systems, que el mismo había creado en 1995 para la construcción de switches de red de alta velocidad, fue adquirida por Cisco.

A pesar de todos los éxitos de Andy su modestia era legendaria y muchos de sus colegas en Cisco, ni siquiera sabían que había sido fundador de SUN.

De cualquier forma, Andy se sentó a hablar con los muchachos que su amigo David, el profesor, había insistido en que conociera.

En seguida hubo química entre ellos. Andy, con un excelente olfato para los negocios, captó la inteligencia y energía de Sergey y Larry.

En aquellos tiempos donde una compañía “.com” nacía en cada esquina de Silicon Valley, y donde se gastaban ingentes cantidades de dinero en publicidad que sólo ocultaba la carencia de productos de muchas empresas tecnológicas, Andy vió un patrón de comportamiento distinto en aquellos dos chicos que su amigo le acababa de presentar.

Larry y Sergey no sólo eran inteligentes, sino que tenían una demo del producto lista para ser enseñada y probada y, en lugar de querer dinero para gastarlo en inútil publicidad, los chicos querían dinero para comprar componentes con los que poder ensamblar ellos mismos sus propios ordenadores.

La única publicidad de Larry y Sergey necesitaron consistía en la publicidad boca a boca, la recomendación y entusiasmo de los usuarios que habían probado su buscador y que, al considerarlo de gran utilidad y superior a los existentes, lo recomendaban naturalmente a sus colegas. Esta combinación encantó a Andy. Tenía frente así unos chicos inteligentes con gran determinación, una excelente idea que mejoraría la forma en la que se buscaba por Internet, y una intención de recabar dinero para seguir mejorando el producto.

Simplemente el olfato de Andy le indicó que tenía que ser parte de aquello.Cuenta la leyenda que entonces Andy sacó un talonario de su bolsillo y expidió un cheque por valor de $100.000 USD a nombre de “Google Inc”.

No hubo discusiones de cuotas de participación, ni porcentajes ni nada de nada.Andy ni siquiera sabía que, en el momento de expedición del cheque, la compañía “Google Inc”, no tenía forma jurídica.

Fue su instinto el que le llevó a ayudar a aquellos muchachos sin hacer demasiadas preguntas.

Unas horas más tarde Larry y Sergey se fueron a celebrar que habían conseguido 100.000 dólares para su empresa cenando en un Burger King.

¿Puede haber prueba más determinante de que sabían en que debían invertir el dinero?. En lugar de empezar a gastarlo en un caro restaurante como habrían hecho muchos otros, cenaron como si nada hubiera pasado en un económico Burger King.

Algunas semanas más tarde Larry y Sergey fundaron Google Inc, creando una cuenta en el banco donde depositaron el cheque que les había expedido Andy Bechtolsheim y el resto, como se suele decir, es historia.

P.D: Según la revista Forbes, los $100.000 USD que inicialmente invirtió Andy en Google, tienen un valor actual de US$1.5 billones. Sobran las palabras.

Paul Tibbets arrepentido

Me llamo Paul Tibbets.

Cuando pronuncio mi nombre a casi nadie le suena de nada, y es mejor así, pues soy el asesino en serie más importante de toda la historia.

Nadie jamás debería poder perdonarme por lo que hice, y si verdad que existe un juicio final en el que todos somos juzgados por nuestras acciones, espero que el abogado que actúe en mi defensa sea uno torpe, de oficio, incapaz de encontrar ningún atenuante con el que mitigar mi condena.

Quiero pagar por mis pecados y acabar pudriéndome en el infierno. Solo eso hace que mi vida aún tenga sentido.

Me llamo Paul Tibbets… recuerda a partir de ahora siempre mi nombre.

Fui yo quien pilotó el bombardero Enola Gay hacia Hiroshima la mañana del seis de agosto de 1945.

Eran exactamente las ocho y cuarto de la mañana cuando lanzamos la bomba. Al menos cien mil personas murieron en el acto como consecuencia directa de la explosión. Nadie sabe con certeza cuántas murieron antes de las Navidades de ese mismo año. Nadie se pone de acuerdo en cómo calcular el total de víctimas mortales, si es que el cómputo puede aún detenerse…

Me llamo Paul Tibetts y hoy, pido perdón a la Humanidad.

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 Nota: Paul Tibbets nunca se arrepintió de haber lanzado la bomba atómica sobre Hiroshima. En 1976  participó en un espectáculo aéreo que recreó en Texas el lanzamiento de la bomba atómica. Estados Unidos tuvo que pedir disculpas formales a Japón por el bochornoso espectáculo. Tibbets siempre aseguró que si hubiera podido volver atrás, hubiera hecho lo mismo una y mil veces.
Aunque es muy difícil juzgar a alguien fuera del contexto histórico en el que le toca vivir, yo siempre pensé que debería haberse arrepentido. Tibbets murió con 92 años así que parece que, después de todo, si existe Dios, éste no se lo tuvo muy en cuenta.

Pacto

Se ajustó y colocó el casco sobre la cabeza con ritualidad y automático gesto.
Luego hizo lo propio con las gafas, los guantes, el protector de espalda y el resto de parafernalia. Olió el aire, sintió la brisa, sintió cómo se le erizaba el vello al arrancar  el motor de su antigua BMW.

Con el ronco sonido del motor boxer de fondo pensó que la vida no estaba tan mal, aunque casi todo lo que le habían contado desde pequeño había sido una gran mentira. Hizo todo lo que se suponía que debía hacer, todo lo que los demás esperaban de él: calmado niño, buen estudiante, trabajador sin réplica ¿Para qué?

Había llegado a la mitad de su vida solo para darse cuenta de que el éxito, la carrera profesional, y el haber vivido durante años una vida que no le era propia, casi habían acabado con él.

Se sentía arrastrado al peor de los vacíos, al único vacío sobre el cual uno no puede saltar, pues nadie ha conseguido arrojarse al hueco de su propio vacío interior.

Y allí, sentado sobre su montura, comprendió que solo existe un único pacto a cumplir con el Universo… no morir sin antes haber vivido, no vivir sin haber sido uno mismo.

No sería él quien incumpliera su parte del contrato, se dijo mientras giraba el puño acelerando.